"Cafés logroñeses": años 30
"La restauración" en la capital de La Rioja
En el año 1933 hay en Logroño sesenta y nueve locales destinados a la restauración clasificados en estas categorías:
- "Cafés y platos sueltos": nueve
- "Cafés en Sociedad": tres (Gran Casino, La Amistad y Círculo Logroñés)
- "Cafés en locales de espectáculos": tres (Frontón Logroñés, Frontón Beti-Jai y Cine Olympia)
- "Cafés económicos": trece
- Bodegones: doce
- Tabernas: veintinueve
Aquí nos ocupamos de los nueve primeros: Café Suizo, Café Habana, Café El Comercio, Café Dos Leones, Royalti, Gran Café Bar Oriental, El Colmado, Puerto Rico y el de Rufino Irazola en la C/ Gallarza, 22.
Espectáculos en los cafés
Entorno al Paseo de El Espolón están los más distinguidos cafés de la ciudad. En la calle Tirso Rodrigáñez de entonces, hoy Avenida de La Rioja, el Café Suizo, regentado por Francisco Alegría, oferta sesiones de varietés y bailes sociales del modelo de "The Dantzant", tanto en el local cubierto como en los jardines del interior.
El modelo de las sesiones responde al siguiente formato: actúan dos o más artistas del género y se añade al programa otros tipos de atractivos, de los que con mayor freceuncia, son orquestas que prolongan la velada con bailables. De esta forma se celebran en este café de El Espolón en torno a unas 85 sesiones anuales, especialmente a lo largo de los veranos, sin que falten también en las temporadas invernales.
La especialidad del Café de El Comercio, en los bajos del nº 2 del Muro de Francisco de La Mata, son los conciertos.
Con la colaboración de los bares próximos contrata bandas, pero especialmente quintetos formados por músicos reconocidos de la Sociedad de Conciertos de Logroño.
Su preocupación se dirige a amenizar a las clientelas en las tardes, principalmente, así como las horas mañaneras del vermouth.
Con una larga experiencia el Café Dos Leones de Fidel Escolar ocupa a sus clientelas de modo muy diferente. La demanda de bailes de los jóvenes de las clases "más acomodada" no estaba prácticamente cubierta con los locales específicos para este espectáculos, por lo que Dos Leones especializa su Salón en "The Dantsant".
A las horas de los cafés de las tardes, por medio de "orquestinas selectas", se ameniza a las clientelas con buena música que pronto se convierten en auténticas reuniones sociales entre los más jóvenes.
Ante el Teatro Moderno y la redacción del periódico de 'La Rioja', en la Plaza de la Imprenta, en los años veinte y treinta, se forma un centro de primer orden de recreación y cohesión social en la ciudad. Aquí existe un grupo de locales de restauración muy destacados. Especialmente el "Gran Café-Bar Oriental".
Tanto cuando fue dirigido por Federico Sánchez, como por los propios empleados a la muerte de éste, programa conciertos en los que se imparten músicas de marcado carácter popular: pasodobles, selección de fragmentos de zarzuelas, música de películas, rancheras, valses, marchas, ... dirigidas por el maestro Blasco, en la terraza en las temporadas veraniegas
Fácil lo tenía
Sotero Martínez para asistir a su numerosa parroquia. Su local, el Royalti, estaba situado en la Plaza cercana al Ayuntamiento de la ciudad, dedicada a Amós Salvador, y por eso, además del esmerado servicio de cafetería ofrecido, contó con un restaurante, en el segundo piso, de buena y cuidada mesa.
En este caso son conciertos veraniegos de 10 a 12 de la noche en la terraza montada en la plaza impartidos por la Banda Logroñesa.
El grupo de cafés de la ciudad en los que se organizan espectáculos se cierra con la Granja Oriente, de la calle de Sagasta nº 13. Sus propietarios también acudieron a los conciertos, aunque con menor regularidad, para amenizar a los consumidores durante algunas temporadas.